Paul McCartney

Un desafío de ingeniería y precisión
En septiembre de 2024, cuando el legendario ex Beatle Paul
McCartney encendió los escenarios de Buenos Aires y
Córdoba, se nos encomendó un reto de ingeniería que
fusionaba innovación estructural y una meticulosa
coordinación técnica, realizado sobre la cabeza del artista y
ante la mirada atenta de miles de espectadores.
DiseÅ„o y construcción
El desafío consistió en diseñar y montar un techo de 500 m²,
conformado por 30 toneladas de cabriadas reticuladas modulares
de acero. Estas estructuras, diseñadas para ser robustas y
eficientes, se ensamblan a tan solo 2 metros de altura,
permitiendo un montaje rápido y seguro. Su modularidad
posibilita que, tras cada show, se puedan desarmar y reutilizar en
futuros eventos, maximizando la eficiencia operativa.


Elevación precisa
Una vez ensamblado, el techo fue elevado hasta alcanzar los 27 metros,
gracias a 16 motores eléctricos que operaron de forma coordinada.
Este sistema de elevación, cuidadosamente sincronizado y respaldado
por rigurosos análisis de carga, garantizó una transición estable y
segura, elevando la estructura sin comprometer su integridad.
Carga de equipos de iluminación
En su posición final a 27 metros, la estructura se destinó a soportar la
carga de 50 toneladas de equipos de iluminación, pantallas LED y
sofisticados sistemas de sonido —una tarea ejecutada por
especialistas externos—, convirtiendo el montaje en el epicentro de
un espectáculo vibrante y sin precedentes.
Esta combinación de diseño modular, precisión en la elevación y
robustez estructural se tradujo en una obra maestra de la ingeniería
aplicada a eventos internacionales. Todo esto se realizó sobre la
cabeza de Paul McCartney y ante el asombro de miles de
espectadores, demostrando que la innovación y la coordinación
técnica pueden transformar desafíos imposibles en hitos inolvidables
en la historia del espectáculo.




